Identifica al cliente

Pregúntate qué problema resuelve el producto, quién lo usa, quién paga y por qué alguien lo elegiría.

Estudia los canales de venta

La interfaz es solo una parte del negocio. Busca cómo consigue clientes: buscadores, recomendaciones, publicidad, acuerdos o socios.

Detecta las limitaciones

Evalúa el coste de atención, la estacionalidad, las devoluciones, la regulación local y las integraciones externas.

Formula tu propia hipótesis

Define una necesidad concreta y prueba una solución propia sin copiar marcas, imágenes, código o materiales protegidos.